11 tips de ecobloggers para un turismo sostenible

Viajes sostenibles

Con el verano ya está pisándonos los talones, he decidido dedicar un post al turismo sostenible.

Viajar es algo maravilloso que nos permite entender el mundo de una manera más profunda, nos amplía el corazón y la mente, nos sana del estrés diario y nos obliga a tomarnos tiempo para nosotros mismos, cosa que a menudo nos cuesta en el día a día.
Pero viajar (como tantas cosas en esta vida), si no se hace de forma racional y consciente, puede ser muy poco sostenible y ecológico. ¡O todo lo contrario!

Para abordar este tema tan amplio y con tantas aristas, he decidido pedir ayuda a unos cuantos ecoblogueros muy viajeros: Anna de OrganicusIrene Lane de GreenloonsSandra y Javi de Viajeros Reverdes, Irene de La RecolectoraGabriela y Camilo de Plan B Viajero, Katarina de My Slow Journey y Diana de D Travels ‘round. Todos ellos han compartido conmigo sus reflexiones sobre qué es el turismo sostenible y, sobre todo, algunos trucos para que nuestras vacaciones tengan el menor impacto posible, así que este post es un experimento escrito de forma colectiva, ¡olé!!!

¿Y qué es el turismo sostenible?

Comenzamos hablando con Irene Lane de Greenloons, que es toda una experta en ecoturismo, y que afirma que en un viaje sostenible deben coincidir tres características:

  1. Se trata de una visita a un hábitat natural o de vida salvaje
  2. Maximiza los objetivos económicos y sociales del lugar de acogida
  3. Minimiza el impacto ambiental originado por la presencia del visitante

Me encanta porque con sólo tres condiciones nos plantea un viaje sostenible.

Irene dice que el término “turismo sostenible” ha sido muy manipulado, lo que crea mucha confusión sobre lo que es y lo que no es. Y le doy toda la razón, pero muchas personas que viajamos a destinos distintos más “civilizados” (ya sea una ciudad, un camping o un pueblo, por decir algo), queremos lograr que nuestro viaje sea lo más sostenible que esté en nuestras manos, aunque no estemos practicando ecoturismo. Por eso aclaro que para este post hablaremos en términos más amplios, para ayudar a que tus vacaciones, sea cual sea el destino, estén a la altura que el planeta exige. Así, más que de un tipo de viajes, hablaremos de una forma de viajar que, ya sea a un entorno natural o urbano, cumpla con ciertas condiciones básicas de sostenibilidad ambiental y social. Condiciones que, cómo no, he definido con ayuda del súper aporte de mis súper colegas, especialmente de Irene de Greenloons:

Condiciones básicas para un viaje sostenible

Un turismo sostenible es aquel que:

  1. respeta e incluso mejora el entorno del lugar de destino y evita la degradación ambiental.
  2. cuida a la flora y fauna del lugar.
  3. respeta a sus habitantes (ya sea una ciudad o la selva) y se adapta a sus costumbres, evitando incomodar al otro y respetando su cultura.
  4. favorece la economía y el desarrollo local en general.
  5. es turismo de gestión local, en el que la inversión del viajero repercute directamente en el lugar de destino.
  6. es turismo viable a largo plazo.
  7. reduce el consumo de recursos.
  8. minimiza la producción de residuos y hace una correcta gestión de aquellos que no se han podido evitar.
  9. ofrece al visitante experiencias enriquecedoras y educativas.
  10. se aloja en un establecimiento ecológico.

Y qué puedes hacer tú para que tus vacaciones sean más sostenibles y ecológicas?

Todo lo que hemos dicho es bastante abstracto, así que también hemos querido recoger distintas estrategias o tips para lograr un turismo sostenible… ¡Y a hacer tu lista propia!

Proponte hacerlo sostenible

Esta idea, en la que han coincidido Irene La Recolectora y los chicos de Plan B tiene la maravilla de lo simple: hace falta voluntad de hacerlo sostenible. Irene asegura que “sin esto no llegamos ni a la puerta de casa”.

“Muchas veces podemos tener la tentación de pensar que, ‘total, por un día (o dos, o cuatro) que dura el viaje no pasa nada’. Pero si tenemos los medios para viajar de forma más sostenible, aunque sea solo por evitar comprar agua embotellada, ¿por qué no hacerlo?”.  Los chicos de Plan B aseguran con razón que muchas veces lo que nos impide cambiar un hábito es, precisamente, la falta de voluntad. “Nuestros actos tienen consecuencias, el planeta no nos pertenece, nosotros pertenecemos a él. Así que sé el cambio que quieres ver en el mundo. Está en nuestras manos hacer la diferencia con pequeños cambios.”

Ojo con las actividades en las que están implicados animales

Este es un aporte de Sandra y Javi (Viajeros Reverdes), que ya han escrito sobre el tema del turismo que involucra actividades con animales, que puede ser irrelevante para ciertos viajes pero determinante en otros. Pasear a lomo de un elefante debe ser una experiencia inolvidable pero poco compatible pero poco respetuoso con el animal, que puede sufrir más de lo que te imaginas para regalarnos un rato entretenido. Este precisamente es el tema también más importante para Diana D Travels ‘round, quien ya ha dedicado un post a La verdad sobre montar elefantes (en inglés). No hablemos de nadar con delfines o ballenas en un acuario. Pero incluso prácticas que parecen más inofensivas pueden tener efectos en el comportamiento de los animales, como ver cómo las tortugas anidan en una playa, que puede alterar a los animales al punto de que se retiran sin haber desovado. ¿El consejo? Infórmate y reflexiona.

Vajar en bici es más sostenible!
¿Menorca en bici? ¡Nos apuntamos!

Reduce la huella de carbono de tus desplazamientos

En tren

La forma más ecológica y accesible de recorrer grandes distancias en relativamente poco tiempo es en tren, porque es la de menor consumo de energía per cápita. Según datos de RENFE SNCF, en tren consumimos entre 3 y 5 veces menos energía per cápita que por la carretera y entre 7 y 10 veces menos que en avión. Sobre las ventajas de viajar en tren habla Mr. Encargobike con detalle en este post.

¿Y si te subes a la bici?

Ana Organicus nos recomienda movernos en bicicleta: “harás ejercicio y reducirás tu impacto ambiental”. Y es posible incluso con familia, y ¡te lo digo por experiencia! Hace tres años viajamos durante de una semana en bici por el Canal Du Midi, con las niñas en nuestra cargo bike. 😉 Si llegar en bici a tu lugar de destino no es una opción, aun te recomiendo llevar la bicicleta contigo -aunque viajes usando otro medio de transporte- y harás más ecológicos tus recorridos en el propio lugar de destino. Nosotros lo hacemos en muchos de nuestros viajes.

Compartir siempre es una buena idea

Desde Plan B, desde luego, apoyan la propuesta de viajar sobre dos ruedas (¡el cicloturismo es su especialidad!) pero además nos recomiendan como una alternativa hacer auto-stop para aprovechar el consumo de otro o viajar. Si el auto stop te parece demasiado improvisador, aun te quedan las opciones de coche compartido como Blablacar.com, etc, de las que ya hablé en La Ecocosmopolita hace tiempo.

Si es en coche, sin prisas: ahorrarás combustible

A pesar de todo lo dicho, desde que tenemos niñas nuestras vacaciones suelen ser en coche o al menos involucrarlo en alguna parte del recorrido y lo mismo le pasa a mucha gente. Para que la huella de estas aventuras sea menor, Irene de La Recolectora nos trae otras recomendaciones: “Si viajo en coche, intento moderar la velocidad. No es sólo una cuestión de seguridad; he comprobado que así el consumo de combustible es menor, y cuando más corres más consumes (no he descubierto nada nuevo, ¿verdad?). Y esto influye directamente en las emisiones de CO2 a la atmósfera y, por tanto, en casi todos los problemas del planeta. Yo tengo puesto el consumo instantáneo en el ordenador de abordo y así veo cuando voy por encima del consumo que me gusta mantener.”

Organízate y planifica tu viaje con tiempo

La Recolectora lo relaciona con el punto anterior y nos recuerda que “con dedicar un poco de tiempo a pensar antes de salir de casa, vamos a evitar muchos residuos. Por ejemplo, “perder” un minuto en llenar la botella reutilizable de agua, o en hacer un bocadillo, o meter unos frutos secos en un tarro va a evitar que compremos una botella o una bolsa de aperitivos para tirarlos luego.”

Saborea la comida local

Ana Organicus nos recuerda que “la gastronomía es parte de la cultura de un país y consumiendo productos locales, contribuirás al desarrollo sostenible de la zona”. Desde My Slow Journey, Katarina recomienda pasar de las guías de viaje en lo que se refiere a gastronomía y preguntar a la gente del lugar, para encontrar estos pequeños sitios que sirven los auténticos clásicos locales. Otro buen consejo de Katarina ir a la panadería, la tienda de vinos, la charcutería, la frutería y hacer un estupendo picnic con productos autóctonos. Para terminar, nos recuerda que tan importante como saber qué productos debemos comer, es saber cuáles debemos evitar (por ejemplo el consumo de pescado de stocks sobreexplotados).

Prepara comida en casa

Y precisamente para evitar el fast food y la comida chatarra, La Recolectora nos recuerda que también viene muy bien preparar algo para comer en casa: “Para mí esto es muy importante, porque en los viajes siempre acabo comiendo algo (a lo mejor es la cena en una parada del camino o un tentempié hasta que llegue a casa). Habitualmente no consumo aperitivos e intento no comer muchas cosas envasadas pero eso es justo lo que venden en las estaciones de servicio. Llevar comida preparada de casa (y con el mínimo envase posible) me ayuda a no comprar nada que venga con más envase de la cuenta.”

Consume en mercados locales y pequeños comercios

Si escoges las pequeñas tiendas de alimentación y los mercados locales, apoyarás a la economía local y favorecerás el crecimiento de la región. Pero esto no sólo se aplica para la comida. Si quieres llevarte un recuerdo del lugar, busca comprarla directamente al productor, por ejemplo, en mercados de artesanos o jóvenes diseñadores locales. Será más auténtico que una baratija de una típica tienda de souvenirs y tu compra tendrá efecto directamente sobre la comunidad en lugar de ir a China. ¡Punto para My Slow Journey!

Reduce tus residuos al mínimo

Los Viajeros reverdes son unos de los que nos recuerdan que debemos reducir los residuos en la ruta del turismo sostenible y tienen un post estupendo con toda clase de consejos para conseguirlo. La Recolectora, que también tiene un post dedicado a este asunto, nos recomienda que, “cuando se trata de una excursión, o una caminata, debemos pensar siempre en el mínimo impacto, en dejar todo igual que estaba. Habitualmente pensamos que nuestra basura desaparece según la tiramos al cubo, como por arte de magia, y a veces este pensamiento se agrava porque pensamos que producir basura en un lugar que no es nuestra casa ni nuestro “hábitat” nos afecta menos todavía. ¡Todo lo que evitemos al planeta es bueno, sea el lugar que sea!”

Plan B para esto nos recomienda evitar el consumo de productos empaquetados: “Muchas veces desconocemos que se hace con la basura en los lugares a los que viajamos, pero claramente generar más plástico no ayudará en nada. Comprando en mercados locales y a granel, no solo conseguiremos mejores precios, sino que ayudaremos al comercio local y generaremos menos desechos plásticos”.

Basura recogida de la montaña. Totalmente incompatible con un turismo sostenible!
Cosas que nunca deberíamos conseguir en la montaña.

Busca opciones reutilizables

Organicus de esto sabe mucho y apunta: “Llena la mochila con una cantimplora para agua, bolsas de tela, maquinillas de afeitar con cuchillas recambiables, copa menstrual…” Viajeros Reverdes también han hecho una buena lista de sugerencias que incluye fiambreras, vasos telescópicos, pañuelos de tela, discos de algodón reutilizables y más.

Finalmente, Gabriela de Plan B destaca que la copa menstrual es una gran aliada y un gran alivio para reducir nuestra producción de desechos tóxicos. Yo te recuerdo que además puedes contar con compresas reutilizables de tela. Como bien afirma Gabriela, “Se calcula que una mujer durante su vida fértil llega a utilizar alrededor de 15.000 toallas femeninas. Es mucha basura, ¿no? A la Tierra le toma entre 100 a 600 años desaparecer estos desechos, que culminan en rellenos sanitarios, mares, ríos, lagos, donde afectan a la vida de otras personas y animales, dañando el paisaje y hábitat contaminándolo para siempre.” Y este consejo vale para el turismo sostenible ¡y para el resto de tu vida!

Para ciertas cosas que necesariamente son desechables, como los cepillos de dientes, también cuentas con opciones más sostenibles como un cepillo de dientes de bambú.

Crea tu propio kit de higiene

Los veteranos en el arte de hacer minimalista tu viaje nos recomiendan evitar el consumo de productos industriales de higiene: “No solo que será más ecológico también será más natural hacer nuestra propia pasta dental, jabón.” Así, desde luego, sabremos qué estamos enviando al agua cada vez que nos aseamos. (¿te animarás a preparar tu propia hidrante o a lavarte el pelo sólo con bicarbonato y vinagre?). En todo caso, ¡una pastilla de jabón es un infaltable!

Apóyate en la tecnología y evita el consumo de papel

Esta es una idea de Organicus que yo no había pensado, lo confieso, y que puede reducir en mucho la producción de residuos de papel. Lleva todo lo que puedas en formato electrónico: los billetes de viaje, reservas de hotel, mapas y hasta guías de viaje. Además, añadiría, evitar ir cogiendo folletos innecesarios que luego acabarán en la basura o dando vueltas por casa por años.

Y este post pasará a la lista de los más largos del blog, pero espero que te haya valido la pena. ¿Una idea para despedirnos con elegancia? Sal de tu casa rumbo a las vacaciones con la decisión firme de mantener durante las vacaciones una coherencia con lo que es tu vida el resto del año.

Mil gracias a Anna de OrganicusIrene Lane de GreenloonsSandra y Javi de Viajeros Reverdes, Irene de La RecolectoraGabriela y Camilo de Plan B ViajeroKatarina de My Slow Journey y Diana de D Travels ‘round por haber compartido conmigo sus pensamientos sobre lo que es el turismo sostenible y cómo conseguirlo! Y ahora sí, ¡a disfrutar que el verano ya está aquí!

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6 comentarios de “11 tips de ecobloggers para un turismo sostenible

  1. TereR dice:

    Muy buenos consejos, y para todo tipo de viaje! Añadiría: si vas a un hotel, no uses los productos de higiene personal en formato mini, lleva los tuyos propios!

  2. Pingback: 5 app para disfrutar de las vacaciones haciendo turismo sostenible | Avicena | Red Social de Plantas Medicinales y Terapias Alternativas

  3. Angela dice:

    Hola Yve, te quedó un post muy bueno e informativo para un viajero que quiera viajar de una forma más responsable. Al final se convierte en una forma de vida que se extrapola a cómo nos comportamos durante el viaje. Lo único que al principio da pie a la confusión entre el ecoturismo y el turismo sostenible. No son sinónimos.

    • Yvelisse Ramírez dice:

      Hola Angela,
      Muchas gracias por tu comentario. He editado un poco para que quede más claro. 😉 Irene Lane es una experta en ecoturismo, pero su respuesta es sobre lo que define un viaje sostenible. Claro que ella lo ve desde su perspectiva. ¡Un abrazo!

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