10 consejos para hacer un intercambio de casas por vacaciones (y por qué hacerlo) | Home exchange)

Conociendo Olite, gracias a nuestro intercambio de casas por vacaciones con Guest to Guest.

¿Hacer un intercambio de casas por vacaciones, tal como se intercambian cromos? ¿De verdad? ¿Con todas tus cosas dentro? ¿Sin saber con quién haces el intercambio?¿Es seguro intercambiar casas? Se preguntas como esas pasan por la cabeza de muchas personas al oír hablar del tema. Pero hoy estoy escribiendo este post para animarte a mirarlo con otros ojos, porque los intercambios de casa son, simplemente, una maravilla.

Cómo hicimos nuestro primer intercambio de casa

El año 2017 disfrutamos de unas vacaciones memorables. Comenzamos la temporada con amigos en Sanabria. Ahí fuimos adoptados por el pueblo de unos queridos amigos, en la otra punta de España. Un pueblo con un nombre que hace volar la imaginación de sólo pronunciarlo: Muelas de los Caballeros, en Zamora. De Muelas y Sanabria te hablo en esta colaboración con Familias en Ruta. Un lugar precioso, a pocos kilómetros de Madrid, y menos de Galiciam y a un salto de un río del que no querrás salir en verano.

Después de disfrutar como niños en Muelas, saltamos a Pamplona a disfrutar de nuestro primer intercambio de casas, gracias a los sabios consejos de Natalia y Lucio. Estos amigos, encantadores y grandes viajeros, nos animaban a intercambiar nuestra casa desde hace mucho. Nosotros dudábamos porque no tenemos una gran casa, ni mucho menos una casa perfecta. Pero ellos, que ya habían tenido varias experiencias de intercambio de casas, todas ellas felices, nos insistieron en que no hacía falta tener una mansión para lograr un buen intercambio de casas, y al final probamos.

Nuestro primer intercambio de casas por vacaciones

En una palabra: encantados. Algo cambió en nuestra forma de viajar para siempre.

Nuestro primer intercambio de casas fue bastante improvisado. Nos dimos de alta ya en julio en Home Exchange. Ofrecimos nuestra casa para los días que estaríamos en Zamora, pensando que así tendríamos puntos para el año que viene o algún fin de semana.

Creo que en menos de 48 horas estábamos cerrando el intercambio con Julia, que había tenido una cancelación de última hora con otro intercambio. Nos vino de perlas a las dos.

Y como nos quedaban días libres después de dejar Zamora, pensamos que estaría bien hacer una parada camino a Barcelona. Así que me dediqué a buscar opciones de casas disponibles para intercambios por puntos a lo largo de la ruta, y ¡tarán! al segundo día tenía la aceptación de Carmen, que ofrecía un piso en Pamplona. Nos venía como anillo al dedo.

Intercambio de casas por vacaciones con Home exchange, compartir es viajar
Compartir es viajar

Estuvimos cuatro días en un pequeño apartamento de segunda residencia. Sencillo, bonito, limpio y bien equipado. La ubicación no era perfecta, porque está en un pequeño pueblo justo al lado de la ciudad, pero el transporte público era cómodo y, en coche, un salto.

Y más que el piso, nos encantó la amabilidad de Carmen, que nos esperó con folletos de toda clase y, básicamente, nos armó el plan para los cuatro días que pasamos en Navarra. Nos explicó con mimo rutas por la ciudad y por los alrededores que resultaron perfectas y nos dejaron enamorados de toda la región. ¡Qué ganas de volver!

Tanto con Carmen como con Julia, la comunicación antes y durante los intercambios de casas fue fluida y amable, y con flexibilidad. En ambos casos nos tocó negociar un par de cambios sobre el plan inicial, aprobado por la plataforma, y no hubo ningún problema para entendernos.

Dejamos nuestro piso impecable para Julia y su hijo, y lo recibimos casi aún mejor a nuestro regreso. Sólo se notaba que había habido alguien en casa por un regalito que dejaron para mi hija mayor: por su biblioteca, detectaron su pasión por Harry Potter y le dejaron un recuerdo digno de Howards.

Nosotros también dejamos una botella de vino y una notita para nuestra anfitriona. Porque lo que más nos gusta de todo esto es la energía que fluye con los intercambios de casa. ¡Y es que compartir es vivir!

De lo bueno, repetimos. Otros intercambios

Después de aquel intercambio en Pamplona, quedamos flechados. Pero las experiencias siguientes fueron aún mejores. En mis historias de Instagramí puedes ver un paseo por nuestros intercambios de casa, que por ahora resumo así:

  • Sóller. Mallorca. En semana Santa del año 2018 estuvimos de intercambio durante una semana de vacaciones en Sóller, un pueblo de postal en Mallorca. Se trataba de una casa antigua, de pueblo, recién reformada, que nada tenía que envidiar a la mejor casa rural. Con sus 186 metros cuadrados, el anfitrión no tuvo problema en que invitáramos a unos amigos. Teníamos tales vistas a montañas y tanta comodidad, que hasta costaba coger el coche para ir a la playa.
  • Oyarzun, Guipúzcoa. En agosto de 2018 estuvimos otra semana, gracias a un nuevo intercambio de casas, en un piso precioso en Oyarzun, muy cerca de Donostia. Esta vez nos acompañó mi mamá y de nuevo disfrutamos de vistas a la montaña, en medio de un pequeño pueblo desde el que pudimos pasear muchísimo y sacarle el jugo a Euskadi. Además, como era el piso de una familia con niñas, las nuestras tuvieron mucho con qué entretenerse cuando estábamos en casa. Recorrimos playas, montaña, bosques en Euskadi manteniendo esa casa tan acogerdora como centro de operaciones.
  • Vall de Bianya, La Garrotxa. Ese diciembre hicimos el tercer intercambio de casas del año: pasamos Navidades con un amigo en la Vall de Bianya, en Garrotxa. ¡No te imaginas lo preciosa que era esta casa! Literalmente aislada del mundo, con un lateral totalmente acristalado y en medio de un paisaje majestuoso. Estuvimos sólo por dos noches, pero de buen gusto nos hubiéramos quedado ahí hasta enero.
  • Bescarán, la Cerdanya Durante 2019 no hicimos ningún intercambio de casas, porque optamos por volver a nuestro Camping ecológico Vinyols, que ya echábamos de menos. Pero en agosto de 2020 estuvimos dos semanas en un pueblo llamado Bescarán, en la Cerdanya, en el que viven unas 15 personas. En este año de COVID-19, pudimos disfrutar tranquilamente, con contactos mínimos, sin agobiarnos y sin poner en un posible riesgo a nadie más.
    Era una preciosa casa con capacidad para 8 personas, y casi no vimos más que a Tere y su familia, que estuvieron con nosotros durante un fin de semana, y a otro querido amigo que subió a pasar dos noches. Caminamos hasta agotarnos, disfrutamos de la gran casa de pueblo, desconectamos y volvimos a Barcelona repletos de energías, que bien nos hacía falta. Aquí puedes ver un vídeo de esta estadía.
  • Cambrils, Tarragona. Para disfrutar, no hay que ir súper lejos. A menudo nos vasta con un lugar para descansar y desconectar. En julio del 2021 escapamos en tren a Cambrils, al piso en el que Ana y Pascu han verareado desde que sus hijos, hoy de mi edad, eran unos niños. Muy sencillo pero cómodo y a muy pocos pasos de la playa, fue perfecto para vivir unos días lentos con las niñas, combinando baños de mar, acuarelas, helados y comidas ricas en la terraza.
  • Dènia, Valencia. En agosto del 2021 nos fuimos hacia el sur. Después de estar unos días en Valencia, en un pequeño hotel, nos refugiamos durante una semana en la casa de Martin, al lado de Dènia. Una gran casa de pueblo, que igual podía estar en mejores condiciones pero nos acogió la marde bien. Con unas vistas preciosas a la montaña y a un precioso patio lleno de vida, donde había una pequeña piscina perfecta para refrescarte y desconectar un rato.
  • Alzira, Valencia. Después de Dènia bajamos hacia Murcia, donde estuvimos en casa de unos amigos y a la subida paramos en una de las mejores casas de intercambio que nos han recibido. La casa Vicente es un lujo. Las vistas eran de escándalo, tenía una piscina como de película de cine y todo, desde la cocina hasta la habitación, era simpemente perfecto. Muy acojedora, luminiosa, decorada deliciosamente… Nada que mejorar, de verdad. Qué maravilla.

Home Exchange.
Intercambios de casa por vacaciones,
no necesariamente recíprocos

Para lanzarte a esto del intercambio de casas, te recomiendo la plataforma Home Exchange por varias razones:

  1. El registro es gratuito, así que puedes darte de alta y hacerte una idea de lo que puede ofrecerte.
  2. Seguramente es la plataforma más flexible, porque el intercambio no es necesariamente recíproco ni necesariamente simultáneo. Por ejemplo, en nuestro primer intercambioi, nosotros fuimos a un apartamento en Pamplona y recibimos en nuestra casa a Julia, que venía de Suecia con su hijo.
  3. Esto es porque los intercambios pueden funcionar a base de puntos (Guestopoints). Y eso tiene más ventajas: si invitas a un usuario a unirse a la plataforma, si te das de alta por una invitación o si completas tu perfil al 100%, recibes puntos. Nosotros, sólo con los puntos de bienvenida, ya «pagamos» los 4 días que pasamos en Pamplona.
  4. Desde luego, cada vez que recibes a alguien en tu casa, recibes puntos. Y cada vez que te alojas en casa de alguien a través de la plataforma, los gastas: pagas tu estadía con esos puntos que has acumulado. Así que aún tenemos los puntos que obtuvimos por recibir a Julia, más algunos de los de bienvenida, listos para la próxima escapada.
  5. Es la plataforma de intercambio de casas más grande actualmente. En 2020 tenían más de 400.000 viviendas para escoger, en 187 países. ¡Dime que no es tentador!
  6. Con el pago de una subscripción anual de 130 euros, puedes hacer todos los intercambios que quieras.
  7. La subscripción cubre servicio de atención al cliente, asistencia en caso de cancelación o si algo no va como esperabas, y protección en caso de daños materiales.

En general, todas estas plataformas de intercambio de casas se basan sobre todo en la confianza y por eso las recomendaciones son uno de sus pilares. En todas ellas, al finalizar un intercambio, huésped y anfitrión deben valorarse mutuamente con toda sinceridad. Así, dejarán un testimonio que oriente a los otros para futuros intercambios.

Algunos consejos para organizar un intercambio de casa por vacaciones

  1. No te aferres a mi anécdota de vacaciones improvisadas y, en lo posible, planifica con tiempo tu escapada. ¡Sobre todo si quieres viajar a otros países donde las personas tienen a ser más previsoras que los españoles! Muchas personas planifican sus intercambios de casa con mucho tiempo.
  2. No menosprecies tu casa. No hay que tener una casa de revista ni vivir en un destino mega turístico para hacer un buen intercambio de casas. Haz un buen perfil que genere confianza, y demuestra quién eres, sube buenas fotos de tu casa (y de ti mismo), y ponte a lanzar propuestas.
  3. Responde amablemente a todas las propuestas que recibas, aunque no te interesen. Por respeto a la comunidad, pues es muy pesado escribir a 10 personas y recibir una sola respuesta. Y además, porque, al menos en Home Exchange, eso te hará llegar a más gente. Al hacer una búsqueda de una casa para un intercambio, puedes pedir que te muestre solo a las personas con un alto nivel de respuesta.
  4. Cuando hagas tu búsqueda, trata de no limitarte tú misma de antemano. Tal vez estabas pensando en unas vacaciones en París, pero considera esa propuesta que recibes desde Copenhague. Puede que la vida tenga mejores planes para tus vacaciones y lo estés dejando pasar. ¡Es una de las cosas fantásticas de los intercambios de casas, te rompen los esquemas!
  5. Ayuda a tus huéspedes a que la experiencia sea lo más sencilla posible. Lo ideal es que pueda recibirles alguien que les explique cómo entenderse con ciertas cosas de casa, como la ducha o la lavadora, por decir algo. Tal vez tus vacaciones puedan comenzar una vez hayan llegado a casa, o quizá algún amigo o familiar pueda hacerte el favor de darles la bienvenida. Pero si estas opciones no son posibles, tendrás que dejar las llaves con alguien de confianza (puede que tus huéspedes tengan que recogerlas en otro lugar antes). En este último caso, lo mejor es que les escribas un email detallando toda la información que puedan necesitar tus huéspedes.
  6. También te agradecerán mucho cualquier información sobre tu barrio, cosas que hacer en la zona, fiestas locales, etc. Así le ayudarás a vivir el lugar de una forma más auténtica la experiencia. ¡Y valorarán mejor el intercambio de casas!
  7. Deja tu casa tan impecable como quieres verla al volver. Recuerda la teoría de las ventanas rotas: en un entorno cuidado, las personas tienden a ser más cuidadosas que en un entorno que se ve descuidado.
  8. Evidentemente, deja la casa que te recibe mejor aún de lo que la has encontrado. Tendrás una buena valoración de tu anfitrión y te será más fácil conseguir alojamiento la próxima vez que quieras hacer un intercambio de casas.
  9. Aunque no vivas en una casa de tu propiedad, también puedes intercambiar tu casa, puesto que no estás haciendo una transacción económica por la casa. De todas formas, las plataformas recomiendan avisar al propietario.
  10. También está bien avisar a los vecinos de que estás haciendo un intercambio de casas, para que no se sorprendan de ver personas extrañas en casa y, además, porque eventualmente podrían darles una mano con alguna información del barrio, etc. También viene muy bien dejar una persona de contacto de confianza, a la que puedan recurrir en caso de emergencia.

Nota final

Escribo este post porque creo que las cosas maravillosas hay que compartirlas, y porque creo que este mundo necesita más GuesttoGuest y menos Airbnb. Más compartir y menos alquilar a precios exorbitantes. Que seguro que así ayudaremos a crear una sociedad más justa, generosa, saludable y compasiva.

Por cierto, si te apetece seguir viajando después de este post, te invito a visitar distintos destinos para un turismo sostenible en España (y más allá), a acompañarnos en estas vacaciones en Tenerife, la ruta de campings por Francia con las niñas, en estas vacaciones, también de camping, por la Costa Brava o en nuestro viaje en bici por el Canal du Midi, entre otras aventuras veraniegas. Pero sobre todo, no dejes de leer sobre cómo vivir unas vacaciones más sostenibles y hasta lograr el reto de irte de camping sin plástico,

Los enlaces que hay en este post, funcionan como invitaciones personales a participar en la plataforma de intercambio de casas para vacaciones. Así, si te das de alta en Home Exchange desde cualquiera de los enlaces de este artículo, recibirás 250 puntos de bienvenida: 100 cuando completes el perfil de tu casa y 150 más cuando registres tu primer intercambio o te unas a la comunidad con la cuota anual. Yo, por mi parte, recibiré otros tantos puntos por haberte invitado. ¡Aprovecha y disfruta de tus vacaciones!

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