15 hábitos para reducir tu cuota de basura

Hace unos pocos días hicimos una reflexión sobre toda la basura que podemos generar en un día y, si, es demasiada. Estamos formando auténticas islas de plástico y es urgente que hagamos un cambio de hábitos para decir los desperdicios que generamos. Por eso cada días de nuestras vidas deben hoy quiero proponer 15 hábitos que te ayudarán a producir menos residuos y desperdicios en el hogar.

(La foto de la portada es de La Naturoteca en Gràcia, Barcelona).

  1. Reduce el consumo. Básico. Estamos llenos de cosas que no necesitamos. Piensa si realmente necesitas algo antes de comprarlo. Menos es más.
  2. Comparte, reparte. Seguramente eso que te sobra en casa puede servir a alguien más. Y lo que utilizas sólo de forma ocasional puede ser compartido (ya sea la tienda da campaña, el equipo de esquí o el coche).
  3. Repara. Antes de tirar algo que ya no funciona, piensa si realmente no puede ser reparado. Sí, ya sé que nos venden aparatos eléctricos “desechables” sin advertirnos de ello (la terrible obsolescencia programada), pero si eres un poco apañado (o tienes cerca a alguien que lo sea), tal vez consigas en Internet algún tutorial que te sorprenda. Mauricio, mi compañero, ha salvado un ordenador portátil desahuciado así, y esto mismo puede ser aplicado a muebles, ropa o cualquier otra cosa. Las expertas en dar segunda vida a la ropa son mi mamá y mi querida hermana medio canaria, Costurilla.
  4. Compra al granel todo lo que puedas. Si estás habituado a comprar todo en el supermercado puede parecerte casi imposible, pero la realidad es que actualmente puedes comprar una inmensa diversidad de productos por peso. Esto quiere decir, cero botellas, paquetes, cajas y empaques de toda clase. Averigua qué ofrecen los mercados, las tiendas especializadas en alimentación ecológica y los pequeños comercios. Por otra parte, si compras alimentos de producción local, en pequeños comercios, tal vez sea posible reciclar los envases (como hueveras, frascos de yogures o conservas, por ejemplo). Cada vez hay más tiendas de alimentación a granel, además de tiendas especializadas en productos de limpieza e higiene a granel como Goccia Verde.
    Cómo reducir tu cuota de basura
  5. ¡Vuelve al jabón sólido! Es mucho menos nocivo para el medio ambiente que los geles de baño, y además te servirá para otras cosas, como lavar ropa delicada a mano. En nuestra tienda online Usar y Reusar puedes conseguir jabón de Marsella libre de plástico. También puedes usar champú sólido, o incluso hacerlo en casa.
  6. Compra en formatos de gran capacidad aquellos productos que no te sea posible comprar a granel. Desde luego, esto solo va bien para productos que no caducan. Piensa que comprar en pequeñas dosis siempre genera más residuos que comprar la misma cantidad en grandes formatos. Para la comida, casi siempre puedes congelar una parte, si hace falta.
  7. Lleva siempre bolsas de compras contigo, de variados tamaños y formatos. Así evitarás pedir bolsas plásticas en los comercios por las compras improvisadas.
  8. Utiliza servilletas de tela en lugar de las de papel. En casa ¡y también cuando vayas de picnic o de vacaciones!
  9. Evita el uso del papel de aluminio o de film de plástico para envolver alimentos. En la cocina, utiliza envases con tapa y, para las meriendas, de nuevo bolsas de tela, envoltorios reutilizables o reciclados.
  10. Revisa la correspondencia que recibes en casa y comunícate con las empresas responsables para solicitar que te hagan envíos digitales o suspendan totalmente aquello que no te interese.
  11. ¡No fumes! y esto va por el planeta y por ti. Las colillas de cigarrillo son altamente contaminantes.
  12. Consume agua del grifo y lleva contigo siempre tu botella reutilizable. Desde La Ecocosmopolita te recomendamos que sea una botella de acero inoxidable o de vidrio. Si no es de buena calidad, instala un filtro. Y si realmente no puedes evitar comprar agua embotellada, que sea siempre en botellas de gran capacidad.
  13. Solicita a tu banco el servicio de alertas de gastos para tus tarjetas bancarias. Así podrás pedir a los comercios que no impriman tu comprobante de pago.
  14. Utiliza compresas de tela o copas menstruales en lugar de productos desechables femeninos. Hay infinidad de razones para optar por vivir tu menstruación sin productos desechables.
  15. Si tienes espacio, crea tu propio compostador para los residuos orgánicos.

Y no lo incluyo en la cuenta, porque es obvio: lleva al contenedor de reciclaje adecuado aquellos residuos que no has podido evitar.


Y hasta aquí nuestra selección de consejos, pero sabemos que podríamos dar muchos más. En este post, encontrarás los mejores tips para lanzarte de lleno al movimiento zero waste o residuo cero. Verás que es cuestión de voluntad y organización. Y para ponértelo más fácil, en nuestra tienda Usar y Reusar te ofrecemos cosas lindas que pueden ayudarte a vivir de forma más sostenible.

¡Porque Reusar mola!

¿nos sugieres otras formas de reducir la producción de residuos en el hogar?

 

19 comentarios de “15 hábitos para reducir tu cuota de basura

    • Yve - la ecocosmopolita dice:

      Lucía, ¡me alegro de que te haya gustado! La Naturoteca es un lugar hermoso y ya verás lo bien que te atenderán. Lo llevan dos naturópatas encantadoras. Somos amigas desde hace mucho, pero no lo digo por eso, ¡te lo aseguro! Y en el blog, si pulsas en la categoría Barcelona, conseguirás más datos de la ciudad. Un abrazo y ¡gracias por comentar!

  1. mstr dice:

    Genial!!… lamentáblemente no en todos los barrios hay donde comprar a granel y depende del producto puede ser más caro, pero creo que bien puede valer la pena. Si todos lo hicieran los supermercados dejarían de vender empacados. Igual con la comida pre-hecha y mil cosas más. Yo he de admitir que en esta en particular fallo un poco.

    Lo único en lo que tengo dudas es en las servilletas de tela, no sé cómo medir si es peor tirar algo de papel o el gasto de agua y detergente, por más ecológico que sea. Yo no uso servilletas, uso rollos de papel de cocina del más barato, aparte de que me dura meses, no tiro una servilleta de 4 capas, uso los trozos más pequeños posibles de una capa. Mucha gente lo considera cutre, pero me importa poco, es mejor para el bolsillo y para regular el consumo de papel.

    Agregaría que si pones una botella de refresco de 2 lts dentro del tanque del wc se ahorra un montón… y aunque es un lévemente sucio -pero el tema del agua lo amerita-, si eres de las personas que va mucho al baño (a hacer del 1, del 2 bájalo cada vez!!), no bajes el agua siempre, o puedes modificar el sistema del WC (es muy fácil) para que cuando sueltes el botón deje de salir agua, que no haga el proceso completo, de modo que puedas regular que fluya una cantidad mínima de agua si haces del uno, que no justifica tantos litros de agua directo al sistema de desagües de la ciudad.

    Respecto al agua del grifo de Barcelona, aunque es en teoría potable, tengo entendido que no es la mejor para beberla regularmente a largo plazo. Tienes tú alguna info al respecto? En la web oficial de Aigües de Barcelona obviamente aseguran que es perfectamente potable, pero no consigo info independiente.

    Un beso!

    • Yve - la ecocosmopolita dice:

      ¡Gracias! Con lo de los graneles hay que pensar con amplitud. Yo hablo desde ir a la carnicería y a la charcutería, etc, (a donde puedes llevar tu propio envase) en lugar de comprar la bandejita, o comprar la fruta a granel (y sin separar en mil bolsas plásticas), hasta comprar cereales y legumbres en grano, harinas, frutos secos y mucho más en sitios como Renobell, junto a Ciutadella (http://jrenobell.es/), que es fantástico y seguramente te supondrá más bien un ahorro. Si quieres comprar detergente ecológico seguro que te saldrá más caro que el de una marca blanca de supermercado, y evidentemente es lo ideal, pero cada quien hace lo que puede, y a veces puede más y a veces menos. Por eso también hablaba de que la opción siguiente es escoger siempre el formato más grande posible.
      Sobre las servilletas, piensa en el agua necesaria para producirla, para transportarla (entre varios puntos de la cadena de distribución), los empaques y luego volver a porcesar todo esa basura generada. Genial usar el rollo pero dudo que las servilletas de tela contaminen más; además, las de uso diario y, especialmente si es personal, pueden reutilizarse. Otro post pendiente es sobre todos los productosque hoy usamos desechable pero que no necesariamente tienen que serlo.
      Sobre el lavabo: aquí sólo he tocado el tema de los desperdicios, pero sobre el agua hablaba en uno de los primeros posts del blog: http://laecocosmopolita.wordpress.com/2013/06/22/como-consumir-menos-agua/ Me parece que tocaba todo lo que dices.
      Ah y yo no bebo el agua de Barcelona salvo que me quede sin… Lo siento. Aquí ya tenemos experiencia en cólicos nefríticos y sólo por la capa de cal que queda después de hervirla, al menos la de mi casa, paso de consumirla a diario. Y no soporto el sabor, diga lo que diga la empresa. Pero buscar una opción más sostenible es un pendiente de esta familia: escoger un buen filtro pero es difícil porque la mayoría tiene pros y contras (como todo en esta vida). De esto tengo en mente escribir, pero tengo que juntar información para llegar a alguna conclusión (y hacer cambios en casa). De momento compro agua de 8 litros que son las más grandes que encuentro, entre lo que es manejable en casa y cuido hasta la última gota.
      ¡Un abrazo y gracias por el diálogo!

      • mstr dice:

        ciértamente Renobell es fantástico…

        entiendo lo que dices, pero lamentáblemente comprar a granel si que puede salir mucho más caro dependiendo del producto, del barrio y de la tienda, sobre todo si viven una o dos personas en una casa, por aquello de los perecederos, que también implica un costo de tiempo en ir a comprar pocas cantidades… pero lo del formato grande ciertamente es el mejor consejo de todos porque eso está al alcance de cualquier bolsillo y en los imperecederos pues te puede durar muchísimo y en el caso del agua me pliego a lo que dices, sólo del grifo si me quedo sin, pero si se compra la botella más grande posible, mejor. Generalmente los supers tienen formatos de hasta 8 litros como dices.

        Efectivamente me parece que ya habías mencionado algo del uso del agua.

        El tema de los filtros es que a veces puede ser una inversión grande, depende del sistema que escojas y que no siempre lograrás trasplantar a tu siguiente casa, pero es la mejor opción si eres dueño del piso.

        Gracias a ti, encuentro este post en particular de lo más últil, son cosas que parecen obvias, pero si son tan obvias por qué no todos las practicamos todas o las más que podamos? es casi como para imprimirlo y pegarlo en la entrada del edificio.

        • Yve - la ecocosmopolita dice:

          No quería decir que no pueda ser más caro, soy consciente. Pero en ciertas cosas específicas también puede ser un ahorro o una gran ganancia en calidad si estás acostumbrado a la opción más barata del super (como granos, carnes, fruta, verdura). Por granel hablo de productos no empaquetados, no que tengas que comprar 10 kilos.Y si se trata de los secos, carne, pescado, pollo, sí se pueden comprar cantidades para un mes y más fácilmente, porque son fáciles de almacenar y congelar (los secos sólo tienes que congelarlos si se trata del verano). Aclaro: tan sencillo como escoger los productos a peso y no evasados en la tienda tradicional de tu barrio (lo que además es socialmente más sostenible, desde luego).
          Los productos industriales, procesados, de higiente, ya es otra cosa. Más difíciles de conseguir y desde luego más caros. En todo caso, siempre intento no perder de vista que las situaciones particulares son muy distintas. Ponemos el listón alto y cada quien hace lo que puede, desde luego. (Yo misma podría ponerme este post en mi nevera, para acordarme de lleva un toperware a la pescadería o no quedarme nunca sin un par de bolsas de tela en el bolso, por ejemplo).
          Otra opción es “asociarte” con otras personas. En la escuela de Amanda compramos fruta y verdura para unas 15 familias una vez a la semana. Todo llega en sus cajas de madera y en ellas mismas la repartimos. Nos turnamos para prepararlo. Verdura y fruta ecológica de primera, directo del productor y a precio de frutería. Fantástico. Y nos lo pasamos pipa a la hora de recogerla (o preaprarla a quienes les toque), aunque suene como un gran esfuerzo. También pedimos carne una vez al mes (es increíblemente buena, aunque esta debe venir envasada al vacío por el transporte y la logística, pero sin bandejitas ni nada adicional) y productos secos a un distribuidor con menos frecuencia aún. Todo ecológico y en casi todos los casos a precio de productos convencionales, porque es a precio de mayorista. Por si alguien se inspira.
          ¡Un abrazo!

          • mstr dice:

            De acuerdo con lo que mencionas, como dices es buscar la forma de hacer el máximo posible dentro de ese “listón alto”. Recuerdo un profe que decía que si quieres ganar la carrera de los 100 metros debes proponerte recorrer mil cada día.

            Lo de comprar para varias familias a la vez es fantástico y si algo es muy cierto es que el sabor de los vegetales ecológicos es incomparable con nada que puedas comprar en el super… es una fiesta de sabor la verdad, aparte de los beneficios obvios de comprar productos ecológicos.

            Es más fácil juntar un grupo de familias en una escuela, es una idea excelente…. ideal sería llevar esto a nivel comunitario, en la finca, en el barrio, etc. Buena esa.

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  6. sabrina dice:

    hola yve! vivo en una ciudad d Argentina, donde muy poco se preocupan por reducir la huella ecologica. Pero yo compro paquetes grandes d productos, separo organicos para arrojarlos en una zona de mi patio, y las bolsas plastico q nopuedo evitar las llevo a una verduleria d aqui cerca para reutilizar, ya son menos bolsas circulando.es minimo lo se.

    • Yve Ramírez (La ecocosmopolita) dice:

      Hola Sabrina. Sea es la idea. Definitivamente la situación de cada uno y en cada lugar es muy diferente. Y lo que nos corresponde es hacer nuestro mayor esfuerzo en cada caso y fijarnos siempre nuevas metas para lograr ir más allá. Un abrazo y muchas gracias por pasarte por el blog y comentar!

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