2014: Ecocosmopolita al timón

Primero que nada, lo importante: ¡Feliz año!

¡Feliz año!

A finales de año solemos sacar cuentas de lo vivido y apuntamos lo pendiente para el año siguiente. Manías de humanos. Y este año, después de unos cuantos años muy felices (una hermosa familia en crecimiento ya es bastante) pero muy duros en otros sentidos, cierro un año con la maravillosa sensación de que el camino que deseo recorrer es justamente éste por el que se mueven mis pies.

¿Y sabes qué? La mejor parte es la certeza de que soy yo quien ha trazado este camino. Me ha costado, pero creo que una logra ciertas cosas sólo cuando está verdaderamente preparada: antes hay que arar el camino con frustraciones, aprendizajes, experiencias, reflexiones, hasta que un día te sales del carril que parece que no deja opción y tomas el control.

El blog como timón de cambio

Seguramente te estarás preguntando a estas alturas, ¿Y a qué viene todo esto aquí? Bueno, no es sólo porque este es mi blog y me ha apetecido. También es porque justamente este blog ha sido mi timón para el cambio de rumbo que me ha llevado al camino que buscaba, y porque tú, que me lees, has sido parte de este proceso y también lo has hecho posible.

¡Gracias!

¿Por qué comenzar un blog?

Venir a vivir a España no fue nada casual, pero ciertamente, una vez aquí, me guiaron en gran parte las circunstancias. En parte ya lo conté en el post sobre el premio Liebester. Lo cierto es que en un momento dado tuve la necesidad de romper con esa inercia que me movía y que ya me aburría mucho, y nació La Ecocosmopolita como una apuesta personal. Tenía varios objetivos:

  • Reentrenar mi capacidad de comunicación, disfrutar de la escritura: «mi trabajo es muy técnico y ya casi no recuerdo lo que es escribir de algo que me produzca placer».
  • Aportar algo al mundo: «necesito darle un sentido más profundo a mi vida».
  • Zambullirme en cosas que me apasionan: «si mi trabajo no me conecta con lo que me mueve, tendré que lograrlo en mi tiempo libre».
  • Redireccionar mi carrera profesional: «tengo que demostrar que sé hacer otras cosas y, además, aprender muchas más».

Lo que me ha dado el blog este año

Durante el 2014 he logrado transformar mi vida en muchos sentidos y este proceso ha estado relacionado con que La Ecocosmopolita ha empezado a cumplir sus objetivos de origen. He dormido poco durante meses y que mantener este proyecto vivo no ha sido cosa fácil, pero el blog crece imparable, así que parece que al menos logro conectar con unos cuantos a través de mis palabras.

Esto me lo cuenta WordPress

Constantemente recibo con alegría comentarios positivos sobre La Ecocosmopolita, incluso en la calle: lo que escribo efectivamente resulta útil para alguien, y eso me basta.

Además, yo misma he crecido gracias al blog, que me ha hecho cada día más consciente de muchísimas circunstancias del medio ambiente. Este recorrido personal me empujó en verano a ofrecerme como voluntaria en la organización de la People’s Climate March, de dónde nació el grupo 350 BCN. Hoy -en parte gracias al blog- estoy involucrada hasta la médula en un movimiento social por el medio ambiente lleno de ilusiones, donde tenemos la convicción de que podemos lograr un mundo mejor.

350 manifestándonos contra la Ley Mordaza

Finalmente, a través del blog he aprendido mucho sobre comunicación digital y he conseguido un trabajo que despierta mi creatividad, me permite experimentar, me divierte y se amolda perfectamente a mi modelo de vida actual porque me deja tiempo libre para disfrutar de mi familia sin abandonar mis propias pasiones. Por cierto, si te interesa el mundo de los zumos, puedes ver una parte de mi trabajo para Living Juices en Facebook o en Instagram. 😉

Por todas estas razones, este año 2014 lo he cerrado llena de satisfacción y con ganas de ir mucho más allá.

¿Te inspira?

No sé si lo has pillado, pero cuento esto para que consideres si un blog también podría ser un camino para ti. No. No te estoy vendiendo un curso. Si te sientes identificada -o identificado- con al menos alguno de los motivos por los que nació La Ecocosmopolita, te invitaría a considerar iniciar tu propia bitácora. Y ya sé que comienzo este año con un post totalmente off topic, pero aún estoy en modo vacaciones. 😉

Que esta inspiración sea mi regalo de Reyes adelantado: si te gusta escribir y tu trabajo no te permite hacerlo a tu gusto, si tienes una pasión y no consigues cómo darle un lugar en tu vida, si crees que tienes algo que aportar al mundo y no sabes cómo hacerlo, si tu carrera profesional parece que se mueve arbitraria por caminos que tú no has escogido, tal vez puedas usar un blog como timón de cambio. O tal vez no. Sea lo que sea, consigue la forma de tomar el control de tu vida. Cierro con una frase que me tropecé hace poco y me parece llena de sentido: todo lo que deseas está al otro lado del miedo.

(¡Tampoco te estoy recomendando leer a Jack Canfield, que no lo conozco!)

¡Feliz año nuevo! Que el 2015 sea el año transcurra por los caminos que traza tu corazón.

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