Cuarteto en bici por el Canal du Midi (IV)

Puente en el caman du midi

Día 5. Carcassonne

Sobre nuestro quinto día de viaje (que no de ruta) hay poco que decir. Nos quedamos instalados en Carcassonne, sin usar las bicis más que para desplazarnos por la ciudad: un día de relax para las niñas, que no es que estuvieran estresadas pero tenían muchas ganas de dos cosas: ver el castillo de día y bañarse en la piscina del camping.

Desayunamos y nos fuimos a recorrer la cité. Caminamos por sus calles, repletas de turistas (ey, cuidado: nosotros no somos turistas, ¡somos aventureros!). Las niñas se detuvieron frente a cada vitrina de miniaturas de princesas y otros personajes reales, y ante cada juguetería vintage, escrutaron cada tienda de disfraces, soñaron con subir embutidas en uno de ellos a cada una de las torres… En fin, caminamos y callejeamos hasta el cansancio. Comimos unas creps en la agradable terraza de un restaurante con amables meseros y dejamos la cité para ir a la ciudad de verdad verdad y buscar el Carrefour mas cercano.

De nuevo en el Camping de la cité, reabastecidos de suministros, nos dispusimos a darnos un baño en la piscina antes de comer. Vaya sorpresa.

Junto a la entrada de la piscina hay unas estanterías donde tienes que dejar tu calzado. Sí, para caminar descalzo por donde caminan todos, hongos o no en sus pies. Pero esto no es nada. Cual si de la entrada de una prisión se tratará, debes pasar por una ducha automática que está en medio de la única entrada al área de la piscina. Si vas directo al agua, tal vez no te parece grave, igual tenías que ducharte, pero si te sientes un poco resfriada y pensabas solo ir a acompañar a tus niñas sin siquiera quitarte la ropa, te garantizo que te caerá como una ducha de agua fría en la cabeza, que es lo que es. Resultado: mamá con mal humor.

Bueno, de este día no hay mucho más que contar. La tarde se nos fue entre la comida, dos baños de piscina, un rato de juegos en el parque infantil, la cena y la organización de todo lo necesario para que al día siguiente pudiéramos partir con las fuerzas renovadas y los virus controlados. Nosotros no utilizamos ningún otro servicio del camping pero, por si te interesa, tiene una cafetería y un sencillo restaurante, mesas de ping-pong, áreas para jugar a la petanca, sala de juegos, canchas deportivas polivalentes y un sistema completo de recogida separada de residuos, cosa que eché de menos en otros campings.

Buenas noches.

Día 6. De Carcassonne a Homps

De regreso en el Canal du Midi, el camino está en buen estado, pero pronto se hace más accidentado y, sobre todo, mucho más estrecho. Sin embargo, con ir más despacio y estar atentos era suficiente. Además, como poco a poco se aleja de la carretera y se adentra hacia colinas, al rato nos vimos rodeado de viñedos, lo que hacía que el entorno fuera aún más agradable. Paralelamente la señalización palideció y en casi en cada cruce de carretera nos tocó adivinar de qué lado seguía la vía, que a veces no era tan ciclista. Tal vez alguien haya diseñado un mapa que ayude a despejar la incógnita sin necesidad de desandar lo rodado o transitar por una vía más innoble, pero nosotros no lo llevábamos.

A pesar del acertijo del camino y de las múltiples paradas que pedían las pequeñas pasajeras de la Bullitt, llegamos a Homps a media tarde, después de recorrer unos 50 kilómetros. Este día también habíamos salido con este destino claro, gracias a la recomendación de una pareja, a quienes ya he mencionado en otro post de la serie. Ellos habían conocido a una familia numerosa vasca, que al parecer llevaba el record de camping libre de la ruta y venía en sentido contrario al nuestro, es decir, del mediterráneo al Atlántico. Y esta familia les había explicado que uno de sus sitios de acampada preferidos hasta el momento había sido una pequeña pineda situada al borde del lago de Jouarres, en Homps. Ahí pasaríamos nuestra única noche de acampada libre.

Acampes o no en este lugar, toma nota: el lago es precioso pero hay muchos más, así que pasarás cerca de más de uno. Escoge el tuyo. Nosotros llegamos al lago de Jouarres cerca de las cinco de la tarde, justo cuando las nubes comenzaban a cubrir el cielo, lo que nos arruinó el baño porque el día no hacía mucho calor y en este punto ya las tres teníamos una congestión nasal de cuidado. Así que ahí nos quedamos, contemplando el lugar y sus bañistas.

Luego nos dispusimos a buscar un lugar para dormir en la pineda. Estamos convencidos de que llegamos al punto exacto en el que por varios días pernoctó la familia vasca porque encontramos toda clase de estructuras con piedras y restos de fogatas. Mientras Mauricio y yo nos instalamos, las niñas vivieron su rato de gran aventura en medio de la naturaleza: se acercaron a un viñedo que estaba a pocos metros, recolectaron tesoros, completaron las estructuras orgánicas que habrían comenzado los campistas anteriores, se maravillaron con los bicharracos y, justo esa noche que no podían ducharse, se ensuciaron como nunca con la mayor de las alegrías. Cuando las tiendas estuvieron montadas, nos acercamos a la zona de baños para asearnos y cargar agua para el campamento y cenamos en medio de la quietud más absoluta. La noche fue sin dudas la más tranquila.

Aún faltan los dos últimos días de aventuras pero no tardarán en llegar.

Recuerda que este post es el cuarto de una serie sobre el viaje por el canal, así quieres saber cómo siguió la ruta, está atento al blog. ¿Me sigues? Puedes utilizar el formulario que está al pie, del lado derecho, para recibir las nuevas entradas por e-mail.


Te dejo los enlaces a las otras entradas de esta serie sobre el Canal du Midi:


10 comentarios de “Cuarteto en bici por el Canal du Midi (IV)

  1. yvepless dice:

    El día 6, hablas de pantano y cuando veo las fotos es un lago hermoso, a esos “pantanos” te referías ? o es una confusión mía ? Ciertamente fue un viaje hermoso y disfrutado en grande..

  2. Marilyn Plessman dice:

    Definitivamente, el viaje es deseable, un grupo de amigos, seguro lo disfrutarìan también, me encanta ver a las niñas en esas tienditas que no deben ser comunes en lo absoluto, encantadas de descubrir toda suerte de pequeñas maravillas, me las imagino totalmente disfrazadas de princesas yendo hacia el castillo, y en el lago, sin poder bañarse, hechas unas peloticas de tierra, eso en general nos molesta mucho a nosotros los adultos, para ellos es el colmo de la felicidad, irse llenos de tierra a dormir je je.
    La capacidad de soñar y de hacerlo posible es uno de los méritos de lo que escribes del Canal du Midi, creo que me gustaría mucho hacerlo, si puedo caminar bastante entre esos trechos y luego también descansar en uno de los barcos, asì lo imagino, aunque la bicicleta no debería faltar, a Mariela me la imagino en la bicicleta claramente, y yo saludándola desde el barco, haciendo fotos.

  3. Yve - la ecocosmopolita dice:

    Olvidé comentar, para los que se atrevan a la aventura, que el camping de la cité de Carcassonne fue, con mucho, el camping más caro de toda la ruta: 35 euros por cada noche, casi el doble de cualquiera de los anteriores. Pero, a fin de cuentas, es más o menos lo que nosotros pagamos en cualquiera de los campings que nos gustan de España. ¿no? Compensan los otros, totalmente.

    • Yve - la ecocosmopolita dice:

      Sí, señor, claro que sí. No hay necesidad de ser tan rústico si no quieres 😉
      Pero es tan relajado, tan plano, que de corazón te recomiendo hacerlo un bici y con toda tu calma. Creo que incluso será más ligero, sobre todo si haces el primer tramo. De Toulouse a Carcassonne, que está muy bien el camino. Así llegarás fácilmente a un buen albergue cada noche. Puedes subir en tren hasta Toulouse y bajar, como hicimos nosotros, hasta donde te llegue el tiempo (y las energías). Eso sí, recuerda avisar que vas en bici al comprar los billetes. Ah, y ve reservando sobre la marcha, para no llevarte sorpresas al llegar al lugar.
      Se ve que estoy obviando la opción a pie, 🙂 Si insistes en ella, creo que un buen plan, si no lo conoces, es quedarte en Carcassonne y moverte por los alrededores. O en Narbonne, que ya no hay Canal du Midi pero la zona es muy linda y el canal de la Robine también está muy arbolado.
      Un abrazo.

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